lunes

REDEFINIENDO EL CAMINO: LO IMPORTANTE VS. LO URGENTE


¿Maximizar ganancias o maximizar valor?

Durante muchos años, la decisión de utilizar los resultados contables como el mecanismo principal de la medición de una gestión empresarial se había convertido en un paradigma imperante para los ejecutivos de las empresas, enfocándose solo en las utilidades, antes que en la creación de valor.

Últimamente muchos respectados investigadores han puesto en relieve algunos problemas significativos de la contabilidad tradicional en su objeto de medir una gestión empresarial; que entre otros problemas, el que más destaca es que la contabilidad posee ciertas convenciones técnicas que permiten arrojar decenas de resultados distintos para una misma gestión, no solo de ganancias sino también de los diferentes ratios, a tal punto de convertir a dichos resultados en conceptos altamente imprecisos para la evaluación de una gestión.

Como vemos, existe cierta inconveniencia de utilizar los criterios contables para medir la gestión empresarial, pero no se debe dejar de reconocerse que tampoco la microeconomía ofrece soluciones confiables, veamos. Según la microeconomía convencional una empresa maximiza sus ganancias cuando el costo marginal sea igual con el ingreso marginal; este enfoque además de tener inconsistencias matemáticas no muestra cómo se toma las decisiones empresariales en la realidad. Así mismo, el hecho de no considerar el tiempo y la productividad en sus modelos y estructura de análisis, hacen que la macroeconomía se constituya en una teoría poco fértil para explicar cómo opera los mercados competitivos en la realidad, tal como lo sustentan en sus respectivas investigaciones Juan C. Cachanosky(1994), Israel Kirzner (1973) y Friedrich A. Hayek (1978).

La microeconomía y la contabilidad convencional han puesto el acento en la maximización de las ganancias, cuando la creación de valor debe ser el objetivo principal. Si en el pasado el objetivo de la dirección era maximizar el beneficio, pero ahora este objetivo de beneficio debe ser sustituido por la creación de valor. ¿Pero que debemos entender por creación de valor?, la creación de valor es la concepción de que una inversión o transacción contribuye a la creación de valor solo cuando es capaz de retornar un monto de dinero superior a lo invertido inicialmente, y es capaz de cubrir inclusive todos los costos asociados, incluido los costos de oportunidad de capital (COK)

Es decir, una operación que genera ingresos suficientes para exceder sus costos operativos, contablemente arroja una utilidad; si ese excedente permite pagar gastos de intereses e impuestos, contablemente existe utilidad; pero si esa utilidad no satisface el rendimiento esperado por el propietario, si no cubre el costo de oportunidad de capital (COK), esa operación no está creando valor, por lo contrario, lo está destruyendo.

La creación de valor como criterio para la toma de decisiones ha estado presente en las empresas desde hace mucho tiempo, pero a partir de la década noventa dichos conceptos ha ido ganando partidarios, hasta convertirse hoy en una filosofía de gestión empresarial.

Entonces, frente a la imprecisión de la contabilidad y la inconsistencia de la microeconomía tradicional, Stewart (1991) plantea dos alternativas: por un lado, medidas de resultados tradicionales, tales como el beneficio contable y, por otro lado, nuevas medidas de resultados, entre las que destaca el denominado valor económico añadido EVA (en inglés, Economic Value Added) y la gerencia basada en valor MVA (en inglés, Market Value Added), que tratan de resolver determinados problemas que se atribuyen a las medidas tradicionales.

Por lo tanto, en EVA y la MVA son los dos temas protagonistas del presente ensayo.


miércoles

MINERÍA, ECONOMÍA Y CONFICTO SOCIAL EN EL PERÙ

Tal parece que los peruanos tenemos una relación amor-odio con la minería, los efectos positivos que genera dicha actividad a nivel macroeconómico, principalmente en el aumento de las exportaciones y su consecuente generación de divisas, el alivio de la balanza de pagos, así como en el crecimiento económico hacen que este sector sea apreciado por varios grupos de la sociedad.

Sin embargo, crece también el malestar de la población cercana a las operaciones mineras, quienes en su mayoría indígenas y campesinas ven con mucha espectativa a la minerìa como la fuente de solución de todos sus problemas, principalmente de pobreza y avandono, siendo el estado peruano el principal responsable de dicha función social.

Por otro lado, y tal vez lo más preocupante es que, en nuestro país aún predomina una visión simplista de la minería, es decir, lo vemos como fuente de desarrollo pero nos olvidamos que ningún desarrollo es automático, tal como menciona (Glave, Kuramoto, 2007). Estamos esperando con mucha negligencia que los encadenamientos, clúster o la industrialización se generen solas o automáticamente.

Todos estos temas son abordados en el presente documento, como parte del MBA CENTRUM CATOLICA.

viernes

BEYOND BUDGETING: EVOLUCIÓN O EL FIN DEL PRESUPUESTO

Cada vez es más evidente las deficiencias que presenta la gestión presupuestaria tradicional, especialmente en las dos últimas décadas, siendo una de sus principales críticas el no contribuir lo suficiente en la creación de valor para la empresa en su totalidad, y centrase más en el control de los recursos que en los proceso claves desarrollados.

Tanto es así que en los últimos años se ha creado una tendencia evolutiva de la gestión presupuestaria hacia un marco presupuestario cimentado en dos paradigmas emergentes que podemos llamar una moderada y otra renovadora.

La primera defiende la idea de evolución del procedimiento presupuestario a partir del desarrollo de nuevas metodologías, de la utilización de herramientas técnicas perfeccionadas y de la aplicación de ciertos principios de gestión. Proponen dos líneas de actuación, el Better Budgeting y el Advanced Budgeting.

La segunda aboga por liberar a la empresa del procedimiento presupuestario y reemplazarlo por una cultura empresarial basada en procedimientos adaptativos y descentralizados. Esta propuesta esta generado una línea de investigación, principalmente planteada desde el ámbito académico, cimentada en la concepción de llevar a cabo una gestión empresarial libre de presupuestos, dicha propuesta es definida como Beyond Budgeting.

Pero la praxis empresarial y según la investigación de la Universidad de Extremadura, quien pone de manifiesto que, la propuesta de un procedimiento presupuestario perfeccionado goza de mayor confianza y aceptación (63.7%), mientras que la aplicación del sistema presupuestario basado en actividad y beyond budgeting solo el (11.9%) y (2.2%) respectivamente; dichos resultados guardan concordancia a los hallazgos de KPMG(2004) donde solo el 19% de las empresas analizadas practicaban sistemas presupuestarios basados en actividades.

Sin duda, el cambio tecnológico y sociocultural que se ha producido a partir de los años ochenta han generado un desfase entre la contabilidad de gestión y la realidad empresarial que ha obligado a modificar las herramientas de control de gestión de las organizaciones; pero, según indica las investigaciones actuales, el presupuesto seguirá siendo una herramienta fundamental para el control de gestión, y los avances tecnológicos y metodológico permitirán realizar todo el proceso de forma ágil y rápida, contribuyendo en la creación de mayor valor para las compañías en su totalidad.
Por: Héctor F. Andrade Girón

martes

LOS CLÚSTER, UN NUEVO MODELO PARA EL DESARROLLO DEL PERÚ.


Para el Perú y muchos países de Latinoamérica, a partir de la década de los 40 se inició a imponerse la tesis de buscar mejores niveles de vida para la población a través de la sustitución de las importaciones y la apuesta por la industrialización nacional, esta iniciativa buscaba lograr la independencia economía y que el motor de la economía este fundamentalmente en el mercado nacional.

Una vez agotada la estrategia de sustitución de las importaciones, surgió una nueva estrategia de desarrollo, caracterizada por la apertura externa, mercado libre y la preponderancia del sector privado como eje del desarrollo económico; surgió también el concepto de ventaja comparativa y se planteó la idea del mercado como mecanismo fundamental de la asignación de los recursos, y por ende, se exigía la neutralidad del aparato del estado, reduciendo así, drásticamente su rol e influencia en la economía.

En el pasado, una excesiva ineficiencia de nuestra economía y una preocupante falta de cultura del largo plazo, sumado a ello, una clase política poco transparente, no permitió a nuestro país aprovechar múltiples oportunidades como la era del guano, o el boom de la industria pesquera y últimamente los altos precios de minerales.

De cara al futuro, surge la necesidad que nuestro país emprenda una nueva fase de desarrollo, centrada en la búsqueda de una competitividad colectiva, para superar nuestras brechas sociales y diversificar nuestra canasta exportadora. No podemos conformarnos con exportar solo materias primas u productos sin mucho valor agregado.

Para ello es necesario apostar por un nuevo modelo de desarrollo, más interactivo. Que incluya la participación del sector privado, el sector público y el sector académico, orientada a hacer crecer la productividad en ciertas regiones o conglomerados claves de nuestro país “clúster”.

Pero, ¿qué se entiende por clúster?, revisando literatura tomamos el concepto de Michel Porter quien define un «clúster» como concentraciones de empresas e instituciones interconectadas en un campo particular orientada a una competencia global, donde cada componente contribuye a una mayor eficiencia colectiva.

Si analizamos múltiples experiencias llevadas a cabo en varias partes del mundo, podemos notar que un clúster exitoso normalmente atrae nuevos empresarios, incentiva las inversiones, genera innovaciones técnicas. Como vemos un clúster conduce a un círculo virtuoso de desarrollo económico sostenido.
Los clúster incipientes de nuestro país son:
 Calzado – Trujillo (la libertad)
 Lácteos – Cajamarca
 Agrícola – Ica, la Libertad, Piura.
 Pesca – Chimbote (Ancash)
 Turismo – Cusco.
 Muebles – Villa El Salvador (Lima)
 Educación – Lima
 Informática – Lima.

Los clúster potenciales:
 Turismo – Piura-Tumbes, Loreto, Arequipa, Puno
 Lácteos – Arequipa.
 Minería – Perú (focalizado en algunas regiones)
 Alpaca – Arequipa, Puno
 Trucha – Junín.

viernes

ORGANIZACIÓN MECANICISTA VS NEO-EVOLUCIONISTA

¿Qué tan pertinente resulta la aplicación de la visión mecanicista como paradigma de gestión de las firmas o agencias en una época de cambios constantes?

La organización mecanicista.-En los siglos XVI y XVII surgió lo que podemos llamar una visión mecánica de la realidad, en la cual el mundo inicio a ser percibido a través de la metáfora de una maquina. El aporte inicial de Galileo y Descartes, de una realidad objetiva gobernada por leyes matemáticas, fue completado por la mecánica de Newton, legitimando así el mecanicismo y sus sistemas de ideas como: el reduccionismo, determinismo, la linealidad y mono-casualidad.
La visión mecánica del mundo considera a las empresas como una máquina que transforma insumos en productos, y que debe ser manejada como tal. Esta máquina está compuesta por recursos humanos, que son autómatas biológicos capaces de ejecutar tareas rutinarias, replicar buenas prácticas e imitar comportamientos, pero no son capaces de crear ni innovar porque la organización mecanicista no brinda espacio para el pensamiento ni la creatividad.

Surge el modelo neo-evolucionista.- Gracias a los aportes de: Charles Darwin, el biólogo Ludwig von Bertalanffy con la Teoría General de Sistemas y el trabajo de los biólogos Humberto Maturana y Francisco Varela sobre los sistemas autopoyéticos. Surge el modelo evolucionista de la organización con su metáfora de la organización como un organismo.
Como los organismos biológicos, las organizaciones dependen para su sobrevivencia de sus habilidades para adquirir los recursos necesarios para mantener su existencia. En este esfuerzo, las organizaciones enfrentan la competencia de otras organizaciones lo que genera una lucha por recursos escasos, donde solamente el más apto sobrevive. El ambiente es por lo tanto, el factor más crítico para determinar cuáles organizaciones serán exitosas y cuales fracasarán, seleccionado los competidores más robustos y eliminando los más débiles. Según Morgan 1986, bajo la perspectiva organicista, la capacidad de adaptación es la más relevante para asegurar la sobrevivencia de las organizaciones.

CONCLUSIONES En una época donde la única variable constante es el cambio, y que dicha realidad exige a las organizaciones desarrollar nuevas capacidades como la flexibilidad, la adaptabilidad y el aprendizaje permanente para lograr altos niveles de competitividad y sobrevivir; bajo este nuevo entorno, ya no resulta pertinente adoptar completamente el enfoque mecanicista en la organización ni mucho menos en la gestión de las empresas, agencias o firmas de hoy; se debe explorar nuevos modelos de referencias que ayuden a las organizaciones a desempeñarse mejor, en esta nueva época.

martes

Las tres D´s de Kodak: una amarga lección

La bancarrota de Kodak, empresa líder en su industria durante mucho tiempo, siempre debe ser motivo de reflexión y sobre todo de aprendizaje. Seguramente hubo más de una razón administrativa que influyó en esta situación. Una bancarrota rara vez es producto de una sola decisión.

Es cierto que hubo errores clave que detonaron este desenlace. Por ello, cualquier organización, sin importar en la industria que se mueva, debería tener la capacidad de aprender la lección en cabeza ajena y evitar cometer los mismos errores.

A riesgo de pecar de simplista, me gustaría reflexionar sobre tres puntos vitales en el desempeño de marketing, los cuales al parecer Kodak perdió de vista. Para tratar de recordarlos y dado que en el mundo del marketing siempre nos gusta acumular letras, podríamos llamar a estas lecciones las tres D´s de Kodak.

Definir el mercado (y no olvidarlo)

En el caso de Kodak, no podemos decir que se equivocaron al definir su mercado. La misión de Kodak dice claramente que ellos buscan "proveer a sus consumidores con las soluciones necesarias para capturar, almacenar, procesar, generar y comunicar imágenes donde sea y cuando sea".

Entonces, ¿cómo podemos entender que el valor de la acción de la compañía, que en el 2004 estaba por encima de los 30 dólares, al iniciar el 2012 hubiera caído a 27 centavos de dólar?.

La respuesta tal vez no está en una mala definición de la misión, sino en que se olvidaron de lo más importante: vivirla y no solo escribirla. Cuando las cosas se empezaron a poner mal para Kodak, la empresa trató de enfocarse al mercado de imágenes en medicina, a impresoras y hasta a la impresión de libros sobre demanda. Pero se olvidó de su misión. Pero ¿por qué las cosas se pusieron mal para Kodak? Eso nos lleva a la segunda reflexión.

Decisiones orientadas al mercado, no a los productos

En 1996, Kodak lanzó su primera línea de cámaras digitales portátiles: la DC20. En ese momento, los directores de fotografía tradicional de Kodak cuestionaban si la fotografía digital podría sustituir a la fotografía tradicional.

Sin duda era el momento ideal para establecer una posición de líder en ese mercado. Sin embargo, para Kodak, eso significaba matar a la gallina de los huevos de oro. La venta de rollos y el procesado de fotografías le daban a Kodak la parte más fuerte de su rentabilidad y la decisión de sustituirla por una incipiente industria digital no era sencilla de tomar.

La decisión por tanto fue postergarla y no hacer demasiado ruido con sus cámaras digitales. Es decir, tomaron la decisión pensando en sus productos estrellas, no en lo que el mercado podía aceptar en el largo plazo.

En principio, ese es un lujo que una organización puede darse siempre y cuando no exista ningún competidor. Ese no fue el caso de Kodak. Si bien a ellos les preocupaba el futuro de la fotografía tradicional, a empresas como Canon, Nikon o Sony, no les preocupó igual.

Fueron estas empresas, entre otras, las que se beneficiaron de la indecisión de Kodak y tomaron una posición competitiva fuerte en el mercado de las cámaras digitales.

Dar un valor superior a la competencia

La supremacía de Kodak siempre fue establecida con una propuesta de valor clara: vender cámaras baratas que les permitiera tener un negocio de venta y procesado de rollos lucrativo. Ese era el negocio que conocían.

Cuando la fotografía digital se impuso, no supieron cómo enfrentar un mercado diferente. Trataron de meterse al mercado de impresoras, pero pronto se dieron cuenta que no podrían vender las mismas cantidades de impresores y cartuchos de tinta que las que vendían de cámaras y rollos fotográficos.

El negocio se había reducido. Y además, ellos no eran los líderes ya. Los competidores ofrecían prácticamente lo mismo que ellos. Ante la ausencia de un valor superior, mantener el liderato se vuelve muy complicado.

Cuando una empresa se olvida de estas tres lecciones, como lo hizo Kodak, el resultado es muy predecible. Le sucedió a la industria relojera suiza, le pasó a la industria automotriz estadounidense y ahora lo sufre la empresa que durante muchos años fue la más fuerte de la industria fotográfica.

Un dato curioso es que en los tres casos, el rival vino del mismo lugar geográfico: Asia. Es claro que las diferentes industrias de los países asiáticos han entendido la importancia de las tres D´s. Sería estupendo que los países latinoamericanos trabajáramos más nuestras decisiones empresariales con esas tres premisas, antes de que los países asiáticos nos enseñen una amarga lección.
Por: Eduardo Esteva, PhD

lunes

Estrategias y tácticas para ganar poder en las organizaciones


“Muchos “managers”, sobre todo los más jóvenes, tienen desempeños significativamente por debajo de sus potencialidades porque no comprenden la dinámica del poder y no han desarrollado los instintos y habilidades necesarios para adquirirlo y usarlo con efectividad...”. John Kotter.

Después de analizar los diferentes enfoques con que se aborda su estudio y sus principales fuentes, que comentamos en trabajos anteriores, es conveniente repasar lo que proponen los especialistas sobre las diferentes estrategias que pueden aplicarse para ganar poder en las organizaciones.

Como es lógico, las “estrategias” tienen que basarse en las diferentes fuentes de poder. De lo que se trata es de identificar y proponer los comportamientos que posibiliten lograr el máximo aprovechamiento de estas fuentes.

En cualquier enfoque que se utilice (Robbins, Gordon, Whetten-Cameron, Hill-Jones, otros) se pueden identificar dos grupos de factores básicos que pueden proporcionarle a las personas, poder en las organizaciones: sus atributos personales y la posición que ocupen, es decir, quién o cómo es usted, y dónde está y qué hace.

La importancia de cada factor varía en dependencia del contexto organizacional. En las organizaciones grandes, como bancos o industrias, la posición es más determinante. En los negocios pequeños, donde la supervivencia de la organización depende, principalmente, de buenas relaciones con clientes, ideas imaginativas para nuevos productos, o buenas relaciones con los bancos; las características personales, con frecuencia, son los principales recursos de poder, plantea Gordon.

Existe una relación estrecha entre ambos grupos de factores. Obtener una “posición” que otorgue más poder en una organización, generalmente, es el resultado de determinadas cualidades personales como: conocimientos, experiencia, habilidades interpersonales. Por otra parte, muchas personas que alcanzan una determinada “posición”, no logran el mayor aprovechamiento del poder que esto les otorga, porque no tienen las mejores relaciones con sus jefes y colegas, no saben motivar a la gente, no son ejemplo para sus posibles seguidores, entre otros comportamientos que limitan la influencia que puede darle su cargo, por carecer de los “atributos personales” que lo posibiliten.

Robbins destaca que, según investigación del Centro de Liderazgo Creativo, “la mayoría de los gerentes son sustituidos por sus malas relaciones interpersonales, más que por su falta de competencias técnicas”. Las investigaciones de Goleman sobre el papel de las aptitudes de la inteligencia emocional en el éxito profesional ratifican esto, “Más que las competencias técnicas, las empresas prefieren a los que pueden trabajar mejor con la gente”, plantea.

Los autores que presentan las “estrategias para ganar poder en las organizaciones” de una forma más sistematizada son Whetten y Cameron en “Developing Management Skills”, que ya va por su sexta edición (2005). Por tratarse de un texto, incorporan resultados de investigaciones y criterios de otros autores, lo que le concede más interés a lo que exponen. En correspondencia con los dos factores básicos que son fuentes para generar poder en las organizaciones, estos autores presentan estas estrategias separadas en dos partes: las relacionadas con los “atributos personales”, y las que se pueden aplicar a partir de “la posición que se ocupe”.

Por el interés que tiene en los estudios sobre el tema que se ha estado analizando, a continuación se presenta un resumen de los aspectos que nos parecen más relevantes de lo que presentan estos autores, intercalando criterios de otros especialistas, cuando se ha considerado que resulta pertinente.

Para ganar poder en las organizaciones, a partir de los “atributos personales”.

Whetten y Cameron plantean que, las cuatro características más importantes de los “atributos personales”, como fuentes de poder son:


conocimientos y competencias (expertise), que representan capacidades cognoscitivas;
la atracción personal, posibilidades de influir afectivamente en la gente, a partir de algún rasgo o comportamiento, que se aprecia por la gente como “modelo deseado”;
el esfuerzo, que sugiere un compromiso personal; y
la legitimidad, que transmite credibilidad.



Los aspectos principales que se destacan en cada uno, pueden resumirse en lo que sigue.


- Conocimientos y competencias. (expertise).

Pueden ser el resultado de una educación o entrenamiento formales, o adquiridas en el desempeño de un trabajo. Tienen significación especial en entornos en que los aspectos tecnológicos son decisivos para la creación de valor en productos o servicios. Incluye las actividades de “soporte” como es el caso, por ejemplo, de las tecnologías de computación, en los bancos.

Pueden convertirse en algo problemático cuando los subordinados tienen conocimientos y competencias superiores a las de sus jefes. Un subordinado competente hace accesible a su jefe los conocimientos necesarios de manera que no sienta amenazado su derecho de “poder decidir”, pero, al mismo tiempo, refuerza su posición como experto”, plantean.

Con frecuencia, los que dirigen, no prestan atención suficiente a las últimas innovaciones introducidas por competidores, o de tendencias tecnológicas significativas. El “monitoreo” de estas cuestiones, muchas veces, son áreas que se delegan en los “especialistas” que, si las cumplen con efectividad, pueden llegar a tener un poder e influencia importantes. Plantean que, en todas las organizaciones, siempre existen “pequeños nichos” de conocimientos necesarios que pueden ser identificados y que le pueden conceder poder a los “especialistas” que los desarrollen.

Otro aspecto de la “expertise” que consideran importante, para ganar poder, es lo que llaman “manejo de la impresión”. Se trata de que, la gente valora los conocimientos de usted, no sólo por los títulos que tenga, los cursos que haya aprobado, o los años de trabajo que tenga en su especialidad, sino también por la forma en que usted se manifiesta.

Si usted, continuamente, se refiere a la forma en que se hacían las cosas “en el pasado”, pueden pensar que esta desactualizado. Si usted tiende a “disparar rápido”, cuando preguntan algo en una reunión, pueden pensar que usted no comprendió a plenitud lo que realmente le preguntaron, o que está improvisando. Si escribe informes largos, con mucha jerga técnica, su superior puede cuestionar sus habilidades para comunicarse con efectividad. “Las personas tienen una imagen determinada sobre cómo un experto debería observar, hablar y actuar para hacer una contribución válida y es importante que los que estén calificados técnicamente como expertos no socaven estas expectativas”, concluyen.

- Atracción personal.

Se puede manifestar de diferentes maneras. “Cuando Fulano hace una presentación en una reunión, su presencia es tan poderosa que cualquier mensaje suena convincente”. “Su personalidad atrae a la gente mas calificada, que prefiere trabajar en su grupo”. Para estos autores, las dos fuentes básicas de atracción personal son: el “comportamiento agradable” y la “apariencia física”.

Sobre los comportamientos agradables, informan de investigaciones que han identificado los comportamientos que resultan más “deseables”, tanto por ejecutivos como por subordinados. Se plantea que las personas se sienten atraídas a trabajar con las personas que:

apoyan unas relaciones interpersonales abiertas, honestas y de lealtad;
fomentan la intimidad y son emocionalmente accesibles;
proporcionan aceptación y respeto, incondicional y positivo;
son capaces de hacer algunos sacrificios si el desarrollo de las relaciones lo demanda;
promueven un “reforzamiento social” con simpatía y empatía;
propician el intercambio social que resulte necesario para cultivar las relaciones.



Con frecuencia, también se prefiere trabajar con personas que tienen una capacidad reconocida, valorando que, cuando lo necesiten, tendrán el apoyo necesario, además de constituir una oportunidad de aprendizaje. Los “tipos buenos” no siempre ganan adeptos, pero muchas evidencias demuestran que las “personas agradables” resultan más atractivas para los demás.

Whetten y Cameron, plantean que muchos “managers efectivos” desarrollan capacidades para identificar oportunidades de hacer favores y ayudar a otros en cuestiones y momentos que estos necesitan y aprecian altamente. Pueden ser: reconocimientos por buenos resultados, apoyo afectivo en momentos difíciles (de trabajo y de la vida personal), consejos que ayudan a superar deficiencias o momentos depresivos. Hacen cosas que les cuesta muy poco y que tienen un alto valor para los otros, además, en los momentos más oportunos, en que la gente más los necesita.

Un ejemplo en la esfera deportiva. En entrevista al mentor del Equipo “Santiago de Cuba”, Antonio Pacheco, ganador de la 46 Serie Nacional de Béisbol en Cuba, concluída en abril del 2007, este expresó:

“Yo no puedo ofender a un atleta porque se le vaya un rolling, o se ponche con las bases llenas. Fui jugador y eso me pasó a mí también, por tanto sé cómo uno se siente en ese momento. Más que un regaño, lo que se necesita a esa hora es un consejo y un brazo echado por encima del hombro”.

En general, los “managers” que se identifican con comportamientos amistosos y de respeto hacia los demás, que utilizan argumentos persuasivos y muestran comprensión y empatía con los problemas de sus subordinados y colegas, que utilizan más los reconocimientos y métodos de convencimiento que la coerción para lograr sus propósitos resultan más “atractivos” y ejercen más influencia sobre las personas que los que tienen “comportamientos apáticos, desagradables”, plantean las investigaciones realizadas sobre esto.

La “apariencia física” opera de forma independiente de la personalidad y del comportamiento. Varios estudios muestran que las personas con “apariencia física atractiva”, son valoradas como poseedoras de características personales propiciadoras del éxito. Los consideran más capaces de “manejar su destino”, de alcanzar las metas que se proponen, así como que son menos vulnerables a los factores externos.

Informan de investigaciones que evidencian cierta relación entre el atractivo personal y los resultados exitosos. Pero plantean que “hasta ahora, los investigadores no han podido validar la conexión entre el atractivo físico y características de personalidad socialmente deseable. Sin embargo, hay algunas evidencias indirectas. Un comportamiento social desagradable es la autoestima”. Según investigaciones, “muchas personas no atractivas tienden a tener una baja autoestima”.

La conclusión principal que se puede extraer de lo que plantean es que, el impacto del “atractivo personal” está más en función de cómo las personas se “asuman a si mismos y de la imagen que proyecten en los demás” que del efecto que esto realmente tiene sobre los resultados de su desempeño. Todos hemos conocido personas (hombres y mujeres) que pueden resultar “atractivos”, pero que tienen una gran inseguridad en sí mismos, o viven tan poseídos de su “atractivo”, que son incapaces de generar y sostener relaciones afectivas estables, inclusive, en ocasiones nos resultan petulantes. Por otra parte, también conocemos personas que no son atractivas, que inclusive pueden tener algún “defecto” (demasiado gordos o demasiado flacos) que irradian una confianza y simpatía personales contagiosas, que nos resultan “carismáticos” y “atractivos”.

Whetten y Cameron plantean que, sobre la “apariencia física”, no se pueden proponer estrategias, porque “No es mucho lo que puede hacer un adulto para transformar radicalmente su apariencia física”. No obstante, consideran que esta información es relevante para los “managers” al menos por dos razones:

Primera, porque con ella uno puede hacer cambios modestos para mejorar su apariencia, (vestimenta, peinado, actitud), enfatizando aspectos de su personalidad, y apariencia personal, que resulten más consistentes con las normas sociales prevalecientes en un contexto organizacional determinado.
Segunda, porque uno puede ser más sensible a las formas que otros usan para formarse una impresión y hacer evaluaciones. “Si usted sospecha que no está muy bien en esta categoría, despliegue sus mejores esfuerzos en acentuar sus aspectos más positivos”, recomiendan.



-El esfuerzo.

El trabajo fuerte, que se traduce en resultados útiles para la organización concede autoridad, poder e influencia al que lo realice. Como quiera que los dirigentes superiores no tienen posibilidades de darle la misma atención a todas las actividades, los subordinados que logran desempeños superiores, son altamente apreciados por sus jefes. Le permiten a estos últimos ocuparse de tareas más estratégicas, como atención personal de clientes importantes, relaciones con factores del entorno, con la confianza de que tienen la “retaguardia” asegurada.

El esfuerzo intenso que se traduce en resultados transmite un sentido de “pertenencia” y compromiso personal con la organización, que genera confianza en los niveles superiores. Además, posibilita incrementar los conocimientos y competencias en actividades importantes, con lo cual la organización y los jefes se hacen un poco más “dependientes” (que es un factor importante de poder) del que lo logra.

Para que el “esfuerzo” se convierta en un factor que otorgue más poder, debe percibirse como algo orientado al mejoramiento del desempeño y resultados de la organización, y no para el “auto-engrandecimiento” del que lo hace. Esto puede generar desconfianza y rechazo. Para evitarlo, el esfuerzo debe propiciar el mejoramiento del trabajo y resultados de la unidad o grupo estimulando el esfuerzo de todos.

- La legitimidad.

Los “valores” juegan un papel importante en las organizaciones. Posibilitan la integración y guían el comportamiento de sus integrantes. Los líderes de la organización son vigilantes y defienden los comportamientos que deben caracterizar la “cultura” con la que desean ser identificados en su entorno.

Esta perspectiva es articulada, generalmente, por la visión del líder principal (generalmente el fundador) y se institucionaliza como la “cultura de la organización”, mediante la “socialización” de los comportamientos. Se focaliza, típicamente, en los “cómo” y “por qué” se hacen las cosas de una determinada manera en esa organización, que la diferencia de las demás. Son proclamadas de forma sistemática por los mensajes del líder principal: “Aquí todos somos vendedores”, “El cliente satisfecho es nuestro objetivo”, “La excelencia es lo que nos identifica”.

A los nuevos miembros se le pueden transmitir a través de “historias”: “un ingeniero que trabajó 48 horas seguidas, para resolver el problema de un cliente”, “alguien que renunció a sus vacaciones para concluir un Proyecto”. Proporcionan un enfoque que orienta el comportamiento, comunica prioridades e incrementa la eficiencia de las relaciones interpersonales. Los individuos que las ignoran, crean “ruido en el sistema”, son evitados y aislados.

La legitimidad se expresa, con la identificación de los valores y cultura de la organización, un comportamiento consecuente con los mismos y un compromiso y lealtad a sus integrantes.



Estrategias para ganar poder a partir “de la posición”.

Rosabeth Moss Kanter, de las especialistas más reconocidas, plantea que “el poder productivo”, es decir, el que permite obtener resultados para la organización, no depende sólo del estilo y habilidades del líder, sino de la posición que ocupe en la organización. Dedica un artículo amplio a presentar sus investigaciones sobre esto, que utilizan diferentes autores. Plantea que la efectividad del poder procede de dos tipos de capacidades:

primero, acceso a recursos, información y soportes necesarios para el desarrollo de las tareas y;
segundo, de habilidades para conseguir la cooperación que sea necesaria, es decir, de sus “conexiones” con otras partes del sistema de la organización.



Este es el enfoque del que parten Whetten y Cameron, que utilizan mucho los trabajos de la Kanter. Señalan que las características de “la posición” que tienen mayor potencialidad de otorgar poder son: la centralidad y su carácter “crítico”; la flexibilidad; la visibilidad; y la relevancia. Los aspectos principales que destacan se resumen a continuación.


- Centralidad y posición “crítica”.

Una de las vías más importantes para ganar poder en las organizaciones es el establecimiento de “redes” para el desarrollo de tareas y las relaciones interpersonales. (network). La razón que plantean es muy convincente, “excepto en trabajos rutinarios, nadie puede tener toda la información y los recursos necesarios, para cumplimentar lo que se espera de su trabajo”. Según investigaciones que citan, el factor determinante de un desempeño gerencial efectivo fue “la habilidad para establecer redes informales de relaciones”. (En la investigación de Kotter sobre “¿Qué hacen realmente los lideres?”, que comentamos en otro trabajo, dio los mismos resultados).

Las “redes de relaciones” pueden ser: horizontales o verticales. Las primeras vinculan posiciones con niveles similares de autoridad; las segundas, con diferentes niveles. Muchas actividades se realizan aisladas pero, lo que sucede en unas, afecta a las otras. Mientras más generalizado es el efecto de las actividades de una “posición” a través de toda la organización, mayor es su poder, destacan Whetten y Cameron.

El poder de una “posición” se incrementa si ocupa un lugar céntrico del flujo de información o de procesos esenciales del trabajo. “Generalmente, los aspirantes jóvenes a miembros de una organización, piensan incrementar su poder pensando sólo en la estructura jerárquica”, destacan. Los más experimentados, comprenden que las “redes informales” pueden otorgar poder a individuos de cualquier nivel.

Los conceptos de “centralidad” y “posición crítica” sugieren, según estos autores, algunas “guías” para incrementar el poder horizontalmente, que son:


1ero. Ensanchar la red de comunicaciones.

Muchas personas asumen que, avanzar en su departamento, significa avanzar en la organización. Como resultado, concentran toda su atención en la construcción de fuertes relaciones con los colegas de su área. “Si usted reconsidera las organizaciones en términos de estructuras horizontales, verá cuán aislado está su departamento”, destacan.

Es importante convertirse en un “actor central” en la red de comunicaciones de la organización, no sólo de su departamento. Esto puede lograrse desarrollando las relaciones con personas de otros departamentos, leer reportes anuales de otras divisiones, participar voluntariamente en “fuerzas de tarea” Inter.-departamentales, compartir en el “lunch”, expandir las fronteras de las posiciones que usted requiere, para trabajar con otros departamentos.

2do. Incrementar el carácter “crítico” de sus tareas.

Una pregunta simple de “diagnóstico” para determinar el carácter crítico de lo que usted hace es “Si yo me ausentara por una semana ¿cuántos problemas se crearían en la organización?”. La respuesta dependerá de varios factores: uno, cuánto y cómo dependen otros de la posición de usted para el desempeño efectivo de su trabajo; dos, el nivel de habilidades técnicas o conocimientos especializados requeridos para desempeñar la posición de usted; tres, el número de personas necesarias para desempeñar las mismas tareas.

Las posiciones desempeñadas por varios individuos tienen menos poder que aquellas con responsabilidades específicas y mayor nivel técnico. Por ejemplo, una secretaria que trabaja en un “pool”, tiene menos poder que una secretaria privada, porque la ausencia de la primera puede cubrirse con otras, mientras que una enfermedad prolongada de la segunda puede crear dificultades.

El carácter “crítico” de una posición puede incrementarse desarrollando funciones esenciales para el desempeño de otras actividades (es decir, generando “dependencia”); reduciendo la redundancia (repeticiones) mediante la combinación, o integración, del trabajo de diferentes posiciones; o elevando los conocimientos técnicos requeridos para el desempeño de las tareas que le asignen.



- Flexibilidad.

Un requerimiento crítico para la construcción de una base de poder es la flexibilidad, que Whetten y Cameron definen como “la libertad de ejercer un criterio propio”. Las personas que no tienen aptitudes para improvisar, innovar y demostrar iniciativa, tendrán dificultades para desarrollar su poder en las organizaciones, excepto en situaciones en las cuales la obediencia estricta de las reglas es una condición esencial para el buen funcionamiento del sistema, como es el caso de los controladores aéreos.

El poder puede perderse porque, los cambios frecuentes en las circunstancias, se produzcan más rápido que las capacidades de reaccionar de las personas. La flexibilidad está relacionada también con “el ciclo de vida de una posición”. Nuevas tareas pueden resultar más difíciles que las anteriores, el que tenga la flexibilidad suficiente para ejecutarlas con eficiencia, tendrá más poder.

Una indicación sobre la “cantidad de flexibilidad” inherente a una función, es el sistema de recompensas que aplique la organización. Si la persona que ocupe una posición es recompensada por la realización de tareas “fiables, establecidas y predecibles”, esto sugiere que la organización penalizará a los que sean “flexibles”, porque “se apartarán de lo establecido”. Si, por el contrario, son recompensadas por “desempeños inusuales e innovadores”, la flexibilidad será estimulada. “Las personas con una fuerte necesidad de poder y habilidades de “flexibilidad” tratarán de eludir posiciones en las que no puedan emplear estas últimas”.

De lo que plantean Whetten, Cameron y Kanter, se puede llegar a la conclusión de que, la “flexibilidad”, como potencialidad para ganar poder, estará en dependencia de factores como: la habilidad del individuo para adaptarse (preferentemente “anticiparse”) a los cambios que se produzcan en su entorno; su preparación y competencia para realizar sus actividades “manera diferente”, o hacer cosas nuevas; y del sistema y políticas de recompensa que se apliquen en la organización.

- Visibilidad.

Whetten-Cameron citan a un consultor organizacional, especialista en desarrollar la “visibilidad”, que expresa: “Cuando me contratan me dicen, Fulano es magnífico trabajador, pero no es suficientemente visible, mi tarea es “hacerlo más visible”. En este caso, la “falta de visibilidad” no posibilita que, su comportamiento positivo, se difunda y pueda “socializarse”.

Una medida de “su visibilidad” es la cantidad de personas con quienes usted interactúa normalmente en su organización. No obstante, el contacto con unos miembros puede ser más importante que con otros, dependiendo del nivel e influencia que tengan en la organización.

El propósito de la “visibilidad” es permitirle interactuar con mayor número de personas influyentes, en la organización, o en su entorno. La mejor forma de ganarla es el contacto directo, cara-cara. Los “managers”” inexpertos, frecuentemente, asumen que el crédito ganado por un informe excelente automáticamente les concede visibilidad. “Desafortunadamente, no siempre es así”, plantean. Si un miembro del grupo prepara un buen informe, pero otro hace una buena presentación del mismo, el segundo recibirá mucho más crédito y, logrará más “visibilidad”. “Los ejecutivos ocupados tienden a impresionarse más por lo que ven, que por lo leen en su oficina.

Una oportunidad importante para ganar “visibilidad” es participar en las “fuerzas de tarea” que se constituyen en las organizaciones para el análisis y solución de problemas, donde uno puede aportar sus competencias. Mucho mejor, si los informes se dirigen a los niveles superiores y su nombre se identifica con el equipo responsable de los avances.

Otra fuente de “visibilidad” es “darse a conocer”. Si usted es nuevo en la organización, preséntese usted mismo. Si tiene una buena idea, comuníquela a otros. Si alguien ha recibido un reconocimiento significativo, exprésele sus felicitaciones.

- Relevancia.

Una “posición de poder” se asocia con las actividades que están directamente relacionadas con los objetivos y tareas centrales de una organización, es decir, con su “relevancia”. Son las que le otorgan sus “competencias distintivas” para el éxito. En unos casos, es el área de tecnología; en otros, ventas y marketing; en otros, investigación y desarrollo de productos.

En algunas esferas, esto ha ido cambiando. En el pasado, por ejemplo, el área de recursos humanos, ocupaba una posición irrelevante; en el presente, en la mayoría de las organizaciones, forma parte de la “Alta Dirección” y juegan un papel relevante en las decisiones estratégicas. Se considera que maneja el recurso principal de la organización.

Un individuo que busca una posición de influencia en una organización, debe ser sensible a la “relevancia” que tienen las actividades de su departamento para la empresa. Por ejemplo, un ingeniero de diseño, que trabaja en una empresa petrolera, tiene menos posibilidades de ejercer influencia, que si trabaja en una empresa de la industria electrónica.

No obstante, no sólo las actividades relacionadas con los objetivos y tareas centrales caracterizan la “relevancia” de una posición. Otras posiciones como: representantes legales, evaluadores, o entrenadores, también pueden ser “relevantes”, porque ejercen influencia sobre un amplio espectro de personas y funciones.

Whetten y Cameron aclaran la diferencia entre “posición crítica” y “relevancia”. Plantean que, en la primera, el poder surge de la relación (influencia) entre las tareas desempeñadas por un área, o persona determinada, y otras áreas o personas; mientras que, en la “relevancia”, la influencia se ejerce sobre toda la organización.



Resumen y conclusiones:

1 - Las estrategias y tácticas que se pueden aplicar para ganar poder en las organizaciones, van dirigidas a potenciar las diferentes “fuentes de poder”, que se pueden identificar en dos grandes grupos de factores: “atributos personales” y “la posición que se ocupe”.

2 - Los “atributos personales” que pueden generar poder en las organizaciones son: conocimientos y competencias (expertise); atracción personal; el esfuerzo; y la legitimidad.

3-Las “estrategias y tácticas” principales para ganar poder de los “conocimientos y competencias” son:

desarrollar un área en la que usted tenga conocimientos de “experto”;
cultivar habilidades críticas para su desempeño en la organización;
mantenerse permanente actualizado en su esfera de actividad;
“monitorear” las innovaciones introducidas por la competencia así como las tendencias tecnológicas más significativas del entorno;
identificar pequeños “nichos” de conocimientos que puedan resultar útiles para la organización, y tratar de dominarlas;
comunicarse con la efectividad de un “experto”, sin petulancia, ni jergas técnicas, de forma directa, comprensible y convincente;
satisfacer las expectativas que puedan existir sobre su trabajo como “experto”.



4-Las estrategias y tácticas principales para ganar poder de la “atracción personal” son:

asumir comportamientos que resulten “agradables” para la gente con las que se relaciona;
mostrar respeto, comprensión y empatía en las relaciones con los demás;
identificar y aprovechar oportunidades para prestar favores y ayudas a otros que la necesitan en cosas que tengan bajo costo para usted y alto valor para los que las reciben;
vacudir más a reconocimientos y métodos de convencimiento que a la coerción y la amenaza para ejercer influencia en los demás;
evitar comportamientos que resulten “apáticos y desagradables”;
mejorar su apariencia personal, en congruencia con el contexto donde se desempeñe.



5-Para ganar poder del “esfuerzo” y la “legitimidad:

trate de que su esfuerzo y resultados estén por encima de las expectativas que existan sobre usted;
los resultados de su esfuerzo, en lo posible, deben “irradiar” en su área y estimular estos comportamientos en otros;
identifique y asuma los comportamientos y valores que caracterizan la “cultura” de la organización;
exprese, en su conducta, un “sentido de pertenencia” y lealtad a la organización y a sus integrantes.



6-Las “fuentes de poder” que se pueden desarrollar, desde la “posición que se ocupa”, están en: la centralidad y criticabilidad (posición crítica); la flexibilidad; la visibilidad; y la relevancia.

7-Para incrementar el poder de la “centralidad” y “criticabilidad” de la posición que se ocupe, se pueden aplicar las siguientes tácticas:

expandir su red de comunicación y contactos;
propiciar que información relevante circule (o sea manejaba) por usted;
lograr que, al menos una parte de su trabajo, sean actividades “únicas”;
asimilar tareas críticas (decisivas) del flujo de trabajo esencial de la organización;
combinar posiciones que posibiliten reducir la “redundancia” (repeticiones).



8-Incrementar la “flexibilidad” de su actividad, mediante:

identificar tendencias y cambios que pueden impactar en su actividad y anticipar posibles respuestas;
reducción del porcentaje de actividades rutinarias;
expandir (ampliar) la variedad y novedad de las tareas;
iniciar nuevas ideas;
involucrarse en nuevos proyectos;
participar en etapas tempranas de los procesos de toma de decisiones;
buscar trabajos (tareas) inusuales y orientadas al diseño, más que las orientadas a tareas repetitivas o de mantenimiento.



9-Incrementar la “visibilidad” del desempeño de su trabajo mediante:

expandir el número de contactos que usted tiene con los gerentes superiores,
hacer presentaciones escritas y orales,
participar en las fuerzas de tarea se creen para la solución de problemas,
atraer a los managers senior a ayudarlo a usted para reconocer cumplimientos importantes dentro de su grupo de trabajo,
enviar notas personales de felicitaciones o notas acompañando informes con información útil.



10 - Incremente la “relevancia” de sus tareas en la organización mediante:

convirtiéndose en coordinador interno o representante externo,
provea servicios e información útil para otras unidades,
monitoreando y evaluando actividades dentro de su propia unidad,
expandiendo el dominio de sus actividades de trabajo,
implicándose en actividades centrales de las principales prioridades de la organización,
convertirse en entrenador o mentor de nuevos miembros.


De: gerencia.com